• info@aipaf.com

Dime cómo aprendes y te diré como entrenas

  • 0

Dime cómo aprendes y te diré como entrenas

Usamos mucho la palabra aprendizaje para casi todo y no siempre que aprendemos estamos realmente aprendiendo. No todo es aprendizaje. Para que el aprendizaje surja tiene que haber unas condiciones.

La matriz de este programa está orientada a que los entrenadores cuando trabajan con los jugadores reconozcan e integren competencias claves: aprender a mirar lo que no se ve, llegar a un nivel de exigencia que el jugador entienda y acepte, a una comunicación abierta aunque no complaciente… y desde ahí ayudarles a construir un modelo de trabajo que les ayude a relacionarse con los jugadores y a crear interacciones de calidad que permitan el crecimiento del talento, y no lo obstaculice.

Es necesario que evolucionemos de un aprendizaje mecanicista (el jugador obedece) a un aprendizaje vivencial (el jugador comprende lo que hace desde sus vivencias). Se trata de conseguir la participación activa del jugador en su propio aprendizaje. Potenciar el aprender como opuesto al enseñar; por tanto, no se trata de que el entrenador llegue y diga qué hay que hacer. El objetivo es que el jugador se responsabilice de su aprendizaje y que reflexione sobre él, con el fin de que el jugador resuelva las adversidades y retos que el juego le propone a través de su comprensión.

Hoy en día los contextos han cambiado, y nuestros modos de intervención necesitan adaptarse a ellos. Esto implica que los entrenadores y psicólogos que trabajamos en torno al jugador necesitamos aprender también.

Ahora, aprendizaje implica cambio y el cambio implica una pérdida. Hay veces que no estamos dispuestos a perder aquello que nos ha dado seguridad. Nuestros modos de intervención retornan al aprendizaje mecanicista, donde normalmente sentimos tener todo bajo control. Pero ¿qué nos pide hoy en día el Alto Rendimiento?

Como decíamos en el anterior capítulo, para que el aprendizaje surja tiene que haber unas condiciones, que son las siguientes:

– CREAR ESPACIOS para interactuar, para compartir experiencias personales o profesionales a través del diálogo como medio de autoconocimiento

– APRENDIZAJE EN 1ª PERSONA; lo más importante es lograr que los entrenadores y jugadores hablen sobre sí mismos (lo que necesito…), porque cuando hablamos de nosotros es cuando hay posibilidad de cambio. Este es nuestro material de trabajo, porque cuando hablamos de nosotros mismos mostramos nuestro verdadero ser.

CAMBIO. Es importante entender el proceso de cambio: la satisfacción, la resistencia, la confusión, la mejora: ¿Dónde están ustedes en este proceso?

– AUTO CUESTIONAMIENTO – mudarse de la ZONA DE CONFORT. Es el valor para cuestionarnos a nosotros mismos y ponernos a prueba.

– LAS SOMBRAS. Es lo que no sabemos acerca de mí, lo que yo rechazo de mí, lo que me obstaculiza para aprender, para crecer, para seguir adelante.

Por todo ello, necesitamos entrenarnos en:

– Trabajar el territorio del no saber, porque eso es precisamente lo que tiene que crecer. Aprender a abordar este territorio tanto con los jugadores como con nosotros mismos requiere estar abiertos a aprender de nosotros mismos.

– Aprender a incorporar nuestras sombras: Reflexionar sobre todo aquello que desconocemos de nosotros mismos, que no reconocemos como propio, cuando actuamos sin darnos cuenta de lo que estamos haciendo, del acto en sí, de su motivación o de su consecuencia.

Cuando observas a un entrenador en un entrenamiento, ¿qué aspectos miras?

El grupo de entrenadores pone los aspectos alrededor de la imagen en post-it verdes.

Por otro lado, hay aspectos de este entrenador que no puede ver, pero que están presentes. El grupo pone los aspectos alrededor de la imagen en post-it naranjas.

Cada entrenador coge el aspecto con el que más se identifica. ¿por qué has elegido ese elemento? ¿qué necesita mejorar de ese aspecto? ¿quieres pedir a los demás, que te digan en qué se fijan cuando ven ese aspecto en un entrenador? ¿qué iban a ver en ti cuando miran tu comunicación?

Imagínese que usted es el entrenador que está en esta imagen. Deje el aspecto elegido en algún lugar en relación a la imagen. Hágalo desde la intuición. ¿cuál cree que es el lugar para este elemento en este espacio? Póngalo en algún lugar.

¿Qué puedes ver? ¿está cerca o lejos de la foto?, ¿hacia dónde mira?

¿Es esto correcto para usted o le gustaría que se mueva? ¿cuál es el movimiento que desea hacer? ¿se siente bien con esto? Por ejemplo, después de la reflexión anterior necesito poner el aspecto más cerca o más lejos ¿por qué? ¿qué significa este movimiento en su experiencia como entrenador? Por ejemplo, ¿qué significa cuando el elemento está muy lejos de usted? ¿qué sentido tiene con esto? ¿tiene sentido para usted?

* Este último ejercicio nos ayuda a salir de los esquemas mentales aprendidos desde donde siempre nos miramos.


I Jornadas Internacionales AIPAF – 9 y 10 de abril